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miércoles, 24 de abril de 2013

Vida útil. Obsolescencia programada


Estos conceptos tal vez sean, los que pueden conllevar el flujo más amplio de flujos de logística inversa y el que ha provocado el interés creciente por la logística inversa en estos últimos años.

La variedad de flujos es muy diversa y presenta un gran número de ejemplos: automóviles, móviles, ordenadores,.. A ciertos efectos, se consideran incluidos en este tipo los flujos de productos que no han alcanzado aún el final de su vida técnica o económica, como por ejemplo productos que no se utilizan por razones de moda (ropa, calzado, etc).

Por:Antonio Luis Iglesias López

Los flujos de productos que están al final de su vida  útil o han llegado al momento de su obsolescencia programada generalmente se originan en los consumidores. Existen variados motivos que animan a las compañías a tratar este tipo de productos:

Estos productos son una fuente de valor por lo cual es atractivo recuperarlos. Cuando es imposible hacer la reutilización directa pueden ser atractivas otras opciones como el reprocesado y el reciclado. Si estos productos pueden generar beneficios económicos son atractivos tanto para los fabricantes como para recicladores especializados. La importancia de las barreras de entrada a este mercado, como el acceso a los consumidores y el conocimiento del producto, determinan la ventaja relativa de ambos grupos de actores de la cadena logística.

Ejemplos del primer caso pueden ser: la restauración de ordenadores, como hace IBM, y las iniciativas de reparación de fotocopiadoras, como la de Xerox. Ejemplos del segundo tipo son: el recauchutado de neumáticos en tiendas pequeñas independientes, y el reciclado de teléfono móviles.

Motivos de marketing y de campañas ambientales por parte de la propia compañía. Un grupo importante de productos devueltos al final de su vida útil es el debido a regulaciones ambientales. Generalmente es al fabricante original al que se le responsabiliza de los productos que ha fabricado y que han llegado al final de su vida. Aunque pueda ser que el flujo inverso de los productos lo realicen compañías terceras, el fabricante comparte la  responsabilidad organizativa y económica.

Cuando coexisten una falta de beneficios económicos de la reutilización y a la vez unas restricciones legales al vertido, una solución frecuente es el reciclaje del material. Ejemplos típicos pueden derivarse de la legislación alemana relativa a componentes electrónicos o de la legislación de la UE sobre los vehículos fuera de uso.

Protección de los activos también puede dar origen a flujos de productos al final de su vida útil. Los fabricantes originales de equipos pueden intentar recuperar sus productos después de su uso para evitar que sus competidores accedan a su recuperación aprovechándose de su tecnología o su imagen de marca. Por ejemplo, este aspecto lo tienen en cuenta los fabricantes de cartuchos de impresoras, que tratan de recuperarlos vacíos cuando el consumidor ya los ha utilizado. Lo más frecuente es que los productos usados que se recuperan, se reutilicen o se reciclen.

Fuente: Logispyme


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