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viernes, 22 de junio de 2012

Logística: sobresalir tras la crisis

Nada de nuevos dogmas, ni cambios radicales; la clave de la logística estaría en la coordinación de los departamentos en una empresa.

Durante la reciente crisis, los gurús de la economía mundial y las inversiones llenaban enormes salas aconsejando sobre el "nuevo actuar" frente a la debacle financiera. Si en algo coincidían todos ellos, es que debían tomar ese difícil momento y plantearlo como una oportunidad de crecimiento más que de cuidados.

Como paso natural, surgía el cuestionamiento de cómo sacar provecho a dicha situación. Había que arriesgar, claro, pero nadie estaba seguro de qué, cómo y dónde, sólo se sabía el cuándo. Aunque debían darse prisa porque ya se les acababa el tiempo.

La oportunidad sólo fue aprovechada por un pequeño y afortunado grupo, quien se basó en establecer interrelaciones entre las diferentes industrias de la región para lograr crecimiento. Así, la logística y las cadenas de suministro se transformaron en aquella "oportunidad en tiempos de crisis" de la que todos hablaban, pero nadie sabía.

La clave: logística

Nada de nuevos dogmas, ni complejas estrategias internas o cambios radicales en el orden económico mundial; era cosa de mirar al pasado y buscar en un sistema tan tradicional como efectivo a aquella oportunidad de la que tanto se escuchaba.

La solución indica que para que exista un crecimiento sostenido es necesario contar con una cadena de suministros que, a través del apoyo de la región, posicione a México como una zona importante de exportación.

Con ello, los expertos en logística se referían a agrupar a todas las empresas que participan en la producción, distribución, manejo, almacenamiento y la comercialización de un producto y sus componentes.

Gracias a este actuar se lograban establecer sistemas de comunicación entre las diferentes compañías, pero sobre todo reforzar todos aquellos procesos que engloban a la venta y que van desde que un producto es elaborado hasta que llega a las manos del consumidor final.

De esta forma se puede ir aumentando el desarrollo de estas cadenas que pueden ser de abastecimiento local, nacional o incluso internacional y lograr una sinergia para lograr un objetivo mutuo.

La principal ventaja de contar con una cadena de suministros eficiente es la reducción de costos y el aumento de utilidades.

Por otro lado, si los productos o servicios se distribuyen fuera de nuestras fronteras y se opta por elaborar una estrategia logítsica global, se reflejarán las mismas ventajas, aunque evidentemente su coordinación será más compleja debido a que la globalización acelera los cambios y no permite saber que sucederá en el futuro.

Pymes, los más capacitados

Para poder moverse a la par de los drásticos cambios internacionales es necesario contar con "flexibilidad", característica de la que adolecen los grandes grupos.

Es por eso que los corporativos, incluyendo a las trasnacionales, tardan tanto en hacer las modificaciones necesarias para adaptarse a los cambios, incluso si cuentan con los recursos necesarios.

Para sorpresa, son las pequeñas y medianas empresas (Pymes) las que cuentan con esta flexibilidad para generar los cambios necesarios, redefinir su logística encausar la dirección y tomar las decisiones adecuadas.

Tomando en cuenta estos cambios y que aproximadamente 13 mil de estos negocios son exportadores o con potencial de exportación, es necesario promover acciones de enlace entre los sectores clave para impulsar la competitividad a nivel nacional.

Como ya lo mencionaba Michael Porter: "en el futuro, la competencia no se dará de empresa a empresa, sino más bien de cadena de suministros a cadena de suministros".

Por lo tanto, la labor de generar redes empresariales durante las crisis toma gran importancia, para que se apoyen las empresas mutuamente y puedan generar una fuerza conjunta a la región.

Fuente: Alto Nivel

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