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jueves, 22 de septiembre de 2011

El transporte de reparto o capilar

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El transporte de reparto o capilar es el último eslabón de la cadena de suministro. Supone colocar el producto en el punto final de consumo, acercándolo hasta los centros de consumo: híper, súper, tiendas…

Admite muchos puntos de vista y existe abundancia de literatura: aspectos medioambientales, congestión de las ciudades, costos de distribución, calidad de servicio, organización, horarios, reglamentaciones administrativas, ordenanzas municipales… y un largo etc.

Vamos a enfocar el transporte capilar bajo el ángulo de los costos y la rapidez-calidad del servicio.

  1. Tipo de vehículo empleado

El reparto se suele efectuar en furgones y furgonetas de pequeño tamaño y camiones de 2 ejes que pueden entrar hasta los puntos finales de consumo y desenvolverse por la ciudad.

  1. Medios propios-medios ajenos

Esta actividad como otras de la cadena de suministro, en determinadas ocasiones se subcontrata y en otras se efectúa con medios propios.

Las empresas que deciden seguir con medios propios a pesar de un mayor costo, lo hacen por fidelizar al cliente y porque normalmente ofrecen algún valor añadido.

Por el contrario las empresas que subcontratan este servicio, dependiendo del volumen y tipología del reparto lo hacen a través de agencias de paquetería en régimen de distribución compartida o través de repartidores autónomos que normalmente trabajan en exclusiva para la empresa.

  1. Rutas fijas- rutas variables

Cuando la empresa gestiona el servicio, con medios propios o con autónomos en exclusiva debe confeccionar las rutas de reparto. Y el tema no es sencillo porque inciden una serie de variables. Normalmente se suele trabajar con unas rutas fijas porque el repartidor conoce la ruta y los clientes, y a su vez estés le conocen a él. Este hecho provoca, si el repartidor es de la casa o autónomo es exclusiva, que se puedan prestar servicios de valor añadido tales como: efectuar el reparto a horas más convenientes para el cliente, que el repartidor pueda transmitir opiniones del cliente a la empresa, etc.

Por el contrario, equilibrar el trabajo de las rutas no es tema fácil ya que inciden elementos tales como: kilometraje, paradas, atascos, fluctuación diaria de los pedidos a entregar , altas y bajas del cliente en las rutas, fluctuaciones semanales y estacionales, etc. el problema se agudiza cuando hay primas por productividad o cuando el repartidor autónomo trabaja según un mix de un tanto diario fijo más un montaje variable en función de la productividad.

  1. Rutas urbanas- rutas provinciales

Es completamente distinto repartir en provincia o repartir en la capital. Poco tienen que ver una ruta de reparto en el centro de Madrid y una ruta de reparto en la provincia de Zamora. Varían el número de kilómetros recorridos, los atascos, etc.

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